NEGOCIO EN MARCHA


Al preparar los estados financieros, la gerencia de una entidad que use esta NIIF evaluará la capacidad que tiene la entidad para continuar como negocio en marcha. Una entidad es un negocio en marcha salvo que la gerencia tenga la intención de liquidarla o de hacer cesar sus operaciones, o cuando no exista otra alternativa más realista que proceder de una de estas formas. Al evaluar si la hipótesis de negocio en marcha resulta apropiada, la gerencia tendrá en cuenta toda la información disponible sobre el futuro, que deberá cubrir al menos los doce meses siguientes a partir de la fecha de los estados financieros, sin limitarse a dicho periodo.


Notas
Una entidad abandona la hipótesis de negocio en marcha sólo cuando la gerencia tiene la intención de liquidarla o de hacer cesar sus operaciones, o cuando no existe otra alternativa más realista que proceder de una de estas formas. Por consiguiente, la hipótesis de negocio en marcha puede ser apropiada aun cuando la entidad tiene dificultades financieras. Sin embargo, cuando existen incertidumbres significativas relativas a sucesos o condiciones que puedan suscitar dudas importantes sobre la capacidad de la entidad de continuar como negocio en marcha, ésta deberá revelar dichas incertidumbres.
En algunos casos, puede haber poca incertidumbre sobre el estado de negocio en marcha de una entidad. Algunos ejemplos son: (i) cuando es altamente probable que la entidad sea un negocio en marcha (por ejemplo, cuando la entidad está bien establecida, es muy rentable, tiene gran solvencia y no está sujeta a riesgos financieros y de negocio importantes); o (ii) cuando se tiene prácticamente toda la certeza de que la entidad no es un negocio en marcha (por ejemplo, cuando la gerencia está comprometida con un plan para liquidar la entidad o hacer cesar sus operaciones).

En los casos en que la gerencia no tenga la intención de liquidar la entidad ni de hacer cesar sus operaciones, podrá ser necesario un juicio profesional esencial para evaluar si la entidad no tiene otra alternativa más realista que proceder de una de estas formas (es decir, para evaluar si la entidad tiene la capacidad o no de continuar como negocio en marcha). Por ejemplo, en épocas de crisis financiera, la escasez general de crédito disponible que enfrentan todas las entidades puede afectar a la capacidad de una entidad rentable para continuar como negocio en marcha. Sea cual fuere la hipótesis de elaboración, las dudas sobre la capacidad de una entidad para continuar como negocio en marcha exigen que la gerencia lleve a cabo comprobaciones del deterioro del valor de los activos de la entidad y considere si se necesitan provisiones con respecto a contratos que han pasado a ser onerosos. Además, si una entidad no es un negocio en marcha, el valor de sus activos debe deteriorarse con respecto a su valor razonable menos costos de venta, debido a que los activos ya no tienen valor en uso.


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